¿Cuándo acudir a terapia?

A veces pasamos por momentos difíciles a lo largo de nuestra vida, se nos plantean retos a los que sentimos que no podemos enfrentarnos solos. Otras veces, el reto es el día a día, nuestras propias circunstancias, la sensación de que cada mañana tenemos una montaña que escalar… Y otras veces, no hay tal montaña, ni grandes retos, sino pequeñas situaciones que creemos no poder o no saber manejar.

En todas estas situaciones puede ayudarte la terapia.

No es necesario estar deprimido, tener ansiedad o cualquier otro problema de salud mental, a veces basta con saber que hay algo de nosotros, de cómo nos enfrentamos a la vida, que necesitamos cambiar porque nos crea malestar.

Mi trabajo consiste en ayudarte, en darte la mano para que emprendamos ese camino juntos, sin juzgarte, sólo acompañándote. Yo te ayudaré a encontrar el problema que te crea malestar, a aliviar tu sufrimiento y a desarrollar los recursos para desenvolverte adecuadamente en tu vida diaria, pero la responsabilidad es tuya, el cambio lo harás tú y eso es lo más gratificante de todo.

Siempre es posible sentirse bien y cambiar aquello que te hace sufrir, aunque pienses que llevas años tropezando con la misma piedra y que no lo has logrado, nunca es tarde para, al menos, intentarlo. Puedes venir a una primera toma de contacto, ver qué tal te sientes y decidir si continúas o no.